Una vez estaba de llorana , me falta fe, a lo que él me dijo y no has pensado que tal vez no te falten sino que te sobren, la idea de la falta es totalmente moderna. Creo que tiene razón, me sobran culpas y me sobran personas, sobre todo me sobran miedos.
Es un hombre que nunca me ha valorado, y no podrá hacerlo, porque para ver lo bello que hay en mí se necesita un referente sobre que esas cosas pueden existir en alguien. El problema no es que él no me valore, sino que siga a su lado, por qué he de estar con un hombre que no tiene ni la más remota idea de lo que es ser Yo, de lo doloroso y placentero de mis luchas, de mis sueños,
¿Qué lazos me unen y cuál es el sentido de no separarme?
Me sobra, sin duda, me aporta cosas, sin duda, pero en la balanza qué gana?
El problema no ha sido jugar sino acostumbrarme a los juegos, hago lazos pero dejo de acostumbrarme a las relaciones que dan fruto, no puedo sólo pensar en mi inmediato presente porque no es lo único que tengo.
Decidido, tomada la decisión.
¿Me sobras o me faltas?
Mucho tiempo real ha pasado de esa escritura... y aún no lo descubro.
Tal vez las dos cosas, algunas veces me falta, ahora sé que no quiero estar mucho tiempo sin él, mínimo en lo que le compete a la amistad.
martes, 7 de febrero de 2012
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