martes, 7 de febrero de 2012

Siempre tengo algo pensado, luego va saliendo algo peor y queda al final algo mal

Vivimos haciendo a lo esencial y lo más importante a un lado, lo que somos, nuestras preocupaciones verdaderas, nuestros deseos profundos los hacemos de lado ante lo rutinario. Con las ideas de ser práctico, pragmático y demás, olvidamos nuestro centro: las luchas que debemos ganar en nuestro interior, encontrar nuestra paz, por ello, no me sorprende en lo más mínimo que no tengamos opiniones realmente sinceras, si con nosotros mismos no podemos enfrentarnos, cómo realmente vamos a entender cuestiones más profundas sobre lo otro.
Hoy investigué un poco sobre Gabriel Orozco. Lo único que de él sé, es por una película, me encanta lo que el presenta sobre sí en ésta, me gusta su personalidad y respeto su arte, respeto su subversión y rebeldía, pero al buscarlo en Internet, muchas opiniones difieren, lo alaban lo critican, pero no lo comprenden. Recuerdo una frase de Nietszche nuestras acciones nunca son comprendidas, son alabadas o criticadas. La gente juzga a Orozco pero no comprende su obra, se van a cuestiones que no tienen idea, y lo peor de todo es que no logran el propósito del arte: no establecen esa comunicación con él, en ese sentido me parece que fracasan, con sus expectativas compradas que no emanan de sí mismos, no entienden al artista, y no sólo a Gabriel, no se entienden a sí, no saben quienes son, y eso lo refleja su crítica.
¿Si Gabriel Orozco se merece al Moma? Con qué autoridad moral juzgan a Orozco, ¿dónde estudiaron? ¿Quiénes son? Recuerdo una frase del artista me gusta cuando dicen que eso lo puede hacer cualquiera, porque pudieron hacerlo y no lo hicieron, soy yo quien se atreve.
De ninguna manera es que me parezca terrible envejecer. Lo que verdaderamente me parece horroroso, es no conocer a Gabriel Orozco, siendo mexicana y teniendo tan sólo 23 años más que yo. Vi una película sobre Gabriel Orozco y lo vi joven, ahora le veo mayor con tremendas canas y una barriga… sólo quiero conocerlo, verlo, conocer su energía, tener un libro suyo…
“el trabajo que yo hago ha generado un cambio en México, entonces hay artistas o galeristas que no entienden cómo funciona, pero ese no es mi problema”. Y con toda razón puede decir esta frase, su trabajo es hacer arte, eso hacen los artistas, ¿no? ¿Por qué el arte habría de ser igual? ¿Por qué habría de continuarse con tradiciones que en el fondo son burguesas? ¿Por qué Gabriel Orozco no?

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