¿Existirán los “de repente”s? o es que acaso nos damos cuenta en un momento súbito sobre ello, ¿qué es lo súbito? Muerte súbita por ejemplo.
Si señores, no le hagamos al cuento la indiferencia apesta, innegable.
Eso me mata saber que no me visita. En qué momento pasó... ¿en qué momento dejé de importarle?
Debería, pero no sé tener dignidad.
¿Por qué no puedo mandarte al carajo? O por qué no quiero mandarte al carajo, ¿qué me detiene?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario