¿Por qué encontrar o buscar culpables? ¿Por qué ir tras la culpa (ese mal cristiano)? ¿por qué no buscar factores, situaciones que propician el acontecimiento? ¿Por qué condenar las situaciones de nuestra vida en dos posiblidades (buenas o malas, culpable o libre de culpa)?
Asumo mi responsabilidad, la confianza ciega, el suspender los juicios y dejarme llevar. Asumo mi arrebamiento, las ganas de amar, no de querer señores, de amar, leyeron bien,
¿se me podría juzgar por algo que he buscado tanto?
Se el puede juzgar por no querer herir?
Por darse una libertad dentro de un error difícil de salir?
Que se me juzgue, que no se me comprende, que ni una gota de compasión se derrame sobre mí, que las varas más altas me midan y que no encuentren más que ganas de vivir, arrebatas, temerarias ganas de vivir, de descubrirme. ¿Qué castigo me precede? La desilusión, la incomprensión de una situación mágica?
Y si… y si vemos al mundo como un dolor inesperado y doloroso con ciertos momentos de belleza. Si miro al tablero desde otra perspectiva y descubro que así es el mundo, más irracional más complejo, que no tenemos una personalidad, que no somos uno… si lo entiendo como un bello parentésis, un paréntesis con mucha fuerza, pero un paréntesis al fin y al cabo.
Aún no sé cómo interpretar(lo)(le)
Aún no sé qué historia me contaré cuando te recuerde
Aún no sé si debo buscar una respuesta lógica a algo motivado por la sinrazón,
Aún no sé
Aún pienso en vos,
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